“Se poblaron las calles y se saboreó el placer de caminar bajo la nieve”. Así lo describió un cronista de LA GACETA. Fue el 12 de julio de 1920, cuando San Miguel de Tucumán despertó cubierto por la nieve, en lo que hasta hoy sigue siendo una de las postales más insólitas de nuestra historia climática.

El fenómeno, que era prácticamente inédito según se tenían registros, se repitió con menor intensidad dos décadas después, el 17 de junio de 1942, pero las pocas imágenes que se sacaron apenas lo reflejan. De la nevada de 1920 quedaron, en cambio, algunas fotografías impactantes. La que mostramos ahora fue subida al sitio “Fotos antiguas de Tucumán” por Susana Moisá, que relata que entre las dos personas que aparecen en la foto está su bisabuelo, Ernesto Moll (derecha), austríaco, hermano del pintor art nouveau Carl Moll, muy conocido en la Viena del imperio austrohúngaro.

Recuerdos fotográficos: 1991. Chicos se accidentan por ver a los Loco Mía en Tucumán

Esta imagen tiene una particularidad: es la única que conocemos en la que está en un gran plano la estatua Parábola de Pompilio Villarrubia Norri, que fue montada en 1911 en la plaza y trasladada en 1928 al espacio verde frente al Cementerio del Oeste.

Además se divisa atrás el pedestal de la estatua de la Libertad de Lola Mora, erigida en 1904. Tampoco se conocen fotos que muestren las dos estatuas juntas en la plaza Independencia.

Recuerdos fotográficos: 1927. Dos imágenes casi iguales del “Tucumán moderno”

Hace pocos días (24/06) se comentó en este espacio que en 1909 Lola Mora asistió en Roma al taller de Pompilio para el festejo que le hacían sus amigos por haber terminado la Parábola, que sería premiada en la Exposición de Roma en 1910 y un año después sería traída de Italia y puesta en la plaza Independencia.